jueves, 27 de diciembre de 2012

Al pueblo que me vió nacer

          En tiempos no muy remotos Motril se regía por si solo, teníamos hasta nuestro dinero, pues se hacía en Motril y no servía para comprar en Salobreña; se llamaba papel moneda, éramos independientes ¡qué tiempos aquellos!

Cabalgo siempre que puedo
al pueblo que me vió nacer
hoy lo veo muy bonito
pero nunca como ayer.

Aquellas calles pequeñas
las que yo conocí
todas blancas y encaladas
y ese olor a jazmín

Que cambio ha dado mi pueblo
no es el que va dentro de mi
prefiero el otro
el que yo conocí.

Tantas casas bonitas
que han desaparecido allí
pero lo llevo muy dentro
y nunca saldrá de mi.

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